Deporte de Primera

Pasión al deporte

El Mundial se topa con la realidad: los problemas que preocupan a las selecciones

2 minutos de lectura

Estados Unidos vuelve a levantar el telón de un gran espectáculo deportivo. Estadios gigantes, ciudades volcadas, selecciones repartidas por todo el país y una maquinaria organizativa pensada para impresionar al mundo. Pero, a pocos días del arranque, la postal perfecta que todos imaginábamos empieza a mostrar grietas. No por la organización, sino por todo lo que rodea al fútbol.

La preparación de varias selecciones se ha visto salpicada por incidentes y contratiempos que van desde advertencias por serpientes venenosas hasta problemas migratorios, cambios de sede, quejas por campos de entrenamiento, un tiroteo cerca de la base de Inglaterra en Kansas City y un terremoto de magnitud 6,1 sentido en Florida. No todos los casos tienen la misma gravedad, y algunos han sido amplificados con titulares más alarmistas que precisos, pero juntos dibujan una realidad un tanto incómoda. Organizar un Mundial en tres países, con enormes distancias y contextos tan distintos, también implica convivir con riesgos muy complejos.

Advertencias más allá del fútbol

El caso más llamativo es el de Suiza. La selección fue alertada por la presencia de serpientes de cascabel cerca de su zona de entrenamiento en San Diego, concretamente en un área señalizada como ‘snake area’ junto a sus instalaciones. La imagen compartida por la selección de Suiza, un mapa de su zona de entrenamiento, resume bien un contraste que ha sorprendido a todos.

El campo de entrenamiento de Suiza durante el Mundial.
El campo de entrenamiento de Suiza durante el Mundial.

Noruega también ha recibido advertencias sobre fauna peligrosa en su concentración en Carolina del Norte, con menciones a serpientes, lagartos y caimanes. De nuevo, más que una emergencia, parece una medida de prevención lógica para futbolistas europeos que aterrizan en un ecosistema distinto… que han alimentado la sensación de una burbuja menos controlada de lo esperado.

Más serio es el frente logístico y político de Irán. La selección iraní trasladó su base de Arizona a Tijuana (México) en medio de tensiones por visados y restricciones de entrada en Estados Unidos. El Departamento de Seguridad Nacional aclaró después que los jugadores podrán entrar en Estados Unidos el día anterior a cada partido, desmontando la versión más extrema de que debían entrar y salir el mismo día. Aun así, el caso sigue siendo delicado: algunos miembros del staff tuvieron problemas de visado y la federación iraní ha denunciado obstáculos para sus aficionados. «Estados Unidos no quiere que Irán se quede a pernoctar en Estados Unidos», asegura Claudia Sheinbaum, presidenta de México.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *